Si volviéramos a ser,
te pediría muchas cosas,
y por supuesto que
yo cambiaría otras tantas.
Quizás sería menos celoso y más seguro
respecto a lo que esperaría de ti.
Te confrontaría, sí,
con tal de asegurarme
si tendrás permanencia en mi mundo
o si solo estarás de paso y debiera
tomarte como algo sin importancia.
Típico de tauro,
característico de mi.
Y si al final terminamos de nueva vuelta como ahora -a pesar de esos cambios- significará entonces que tu y yo, no debemos de pertenecernos a nadie mas sino a nosotros mismos.
Y eso demostrará que más allá de tu orgullo y el doblego del mio tendré que aprender a respetarme a mi mismo.